jueves, 13 de junio de 2013

* E Q U I L I B R I O *

Hoy me pregunto cuando fue el dìa que perdì la costumbre de llorar? Pero no por el hecho de llorar, de contar algo y llorar, ver una pelicula y llorar, hacer empatia con alguien y llorar… sino de esos momentos en donde uno se encuentra en una habitaciòn, pone mùsica y descarga mediante làgrimas sentimientos ocultos que ni sabe que allì estaban? Hablo de llantos medidos, no de esos de profunda angustiia sino esos momentos necesarios de reflexiòn y sinceridad con uno mismo. En què momento perdimos el tiempo de llorar? Porque siempre nos planteamos el tiempo de ocio, de amigos , de risa. Pero el llanto, no es tan necesario como la risa? No son mitades armoniosas? Seres en perfecta armonìa? Pienso en las mitades exactas,en la balanza cuando se equilibra. Entonces seremos mitad alegrìa , mitad tristeza? Mitad risa y mitad llanto? Y si “debemos” hacernos tiempo para divertirnos porque es salud, entonces me pregunto si tambièn debemos hacernos tiempo para llorar para permitirnos esos momentos, tambièn son salud? Hoy me pregunto eso, cuàndo fue el dìa que perdì la costumbre de llorar a solas, de baldear el alma, de descubrir sentimientos, descargar frustraciones, pensar anhelos, buscar perfectos.

Fantasmas cercanos **

La imaginación es una herramienta maravillosamente ilimitada, pero es sana siempre y cuando se pueda limitar. ¿Qué es lo que hace que los pensamientos se conviertan en esos pequeños monstruos de los cuales tememos y escapamos a diario? ¿Cómo hacer para que vuelvan a ese frasco de donde los desempolvamos? ¿Cómo frenarlos y como enterrarlos? Pienso en la sombra, como algo gráfico y cotidiano, cuanto más nos alejamos de ella más crece. Entonces, ¿ quizás debamos acercarnos a esas imágenes y a esos miedos para poder hacerlos pequeños y tomar el control sobre ellos? Una vez me dijeron que para acercarte a los miedos y poder palparlos hay que sacarle los fantasmas que crecen a su alrededor. Son su escudo, su coraza. ¿El miedo tiene miedo de que nos acerquemos a él y le mostremos que podemos ser más fuertes y que ya lo le tememos?

..:: D U E L O ::..

Los duelos son necesarios para la psiquis huumana o al menos eso dice mi analista. Pero... porque los humanos nos empeñamos en saltarlos y buscar recetas mágicas que tapen esa ausencia, ese silencio? Un paliativo, quizás, para hacer el trago menos amargo? o un ruido más fuerte que pueda tapar el ruido interior? Porque será que el humano siempre le huye al dolor, aun sabiendo que eso lo hará más fuerte y teniendo la certeza que si no se sanan las heridas uno no puede sentirse pleno desangrando por la vida. Cómo todos pedimos la cura del cáncer o el HIV, también podría haber un Methiolate para el corazón ! Quizás no cierre heridas del todo, pero pueda acelerar el proceso.

Instrucciones para llorar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos. Julio Cortàzar.-

... veredicto ...

Momento de guerra y de paz, un instante decisivo que cambia toda la cotidianidad. Vacío, rencor, decepción, frustración, enojo sentimientos que eran antónimos hasta ayer. Tranquilidad, tristeza, templanza y tormenta, tantas “tes” y ningún Te amo en el aire. Mirarse hacia adentro, saber lo que no querés, confirmar una decisión afectivamente dolorosa pero vivencialmente correcta. Y jugársela aun sabiendo lo que viene. Y el porqué no fue, que no deja de rodar en el espacio. Dudas, reclamos, saber que el “hasta luego” no depende de vos; entregarte a confiar en lo que mereces o anhelas, lanzarse y seguirlo. Una mezcla de sentimientos, una certeza y un dolor. Una búsqueda de estar mejor y un te extraño…

*-* abstractos cotidianos *-*

¿Los sueños son lugares seguros donde uno se refugia para hacer de este paso un lugar más llevadero o sencillamente podemos vivir de ellos? He llegado a la conclusión que muchas veces un anhelo es lo que te da la fuerza y la esperanza delevantarte cada día. ¿Pero qué pasa si la fe en ese abstracto se desvanece? ¿Qué sería del ser humanosin esas pequeñas ilusiones diarias? ¿Existen realmente los sueños o la cuantiosa energía que ponemos en ellos los terminan haciendo realidad? Quizás si pensáramos de esa forma podríamos ser testigos de gigantes cambios. Sólo bastaría encontrar a algún otro con un sueño similar para no sentirse tan solo en el intento de cambio y deseo a cumplir. Desde un lugar más cotidiano y sencillo quizás por eso también es que se forman parejas, familias y partidos políticos. ¿Los sueños están atados al tormento de la soledad y el fracaso?¿ El querer salir de ese estado nos hace soñar y creer que algo mágicamente cambiará? No lo sé, a veces la ignorancia me hace más feliz…

Todo Latinoamérica vive el mismo destino....

Era poco lo que la justicia podía hacer, jueces y magistrados, cuyos sueldos escuálidos les alcanzaban apenas para vivir pero no para educar a sus hijos, se encontraron con un dilemasin salida: o los mataban, o se vendían al narcotráfico. Lo admirable y desgarrador es que muchos prefirieron la muerte.Tal vez lo más colombiano de la situación era la asombrosa capacidad de la gente de Medellín para acostumbrarse a todo, lo bueno y lo malo, con un poder de recuperación que quizás sea la fórmula más cruel de la temeridad. "Noticias de un Secuestro" Gabriel García Márquez.-